Desde el nacimiento de Instagram son muchos los cambios que ha ido sufriendo la red social. Empezó como app exclusiva para iPhone y posteriormente llegó a Android, fue comprada por Facebook y con ello llegó la polémica sobre privacidad, y hasta crearon perfiles web. Un montón de cambios que sin embargo no han trastocado su filosofía, editar fotografías de manera sencilla con una serie de filtros. Por eso y para que les saquéis el máximo partido a vuestras capturas, aquí van algunos truquillos que os pueden ayudar.
Busca la luz. Tranquilo, si estas leyendo esto estas vivito y coleando. Las que quizás no estén tan llenas de vida son las fotografías. ¿Cómo lo cambiamos? Con luz, ¡mucha luz! Trata de jugar con los contrastes que genera la luz. Estos al usar los filtros pueden quedar realmente espectaculares.
No uses la cámara de Instagram. Te preguntarás… ¿cómo? Pues sí, hay otras muchas apps de fotos con las que puedes obtener mucho mejores resultados como un enfoque en diferentes puntos del plano o incluso una funciones a modo de exposímetros (dispositivos que miden la luz).
Piensa primero, dispara después. Tómate tu tiempo, no dispares como si llevaras una metralleta y luego hagas una revisión para ver si alguna salió decente. Trata de buscar un sentido, de jugar con los elementos de la toma que vayas a hacer, etc. Y recuerda, si capturas fotografías del horizonte, que éste aparezca siempre en posición horizontal.
Innova con elementos. Una buena idea pueden ser las frases hechas y profundas que tan bien funcionan en Pinterest. Aprovecha tus fotos y complementa Instagram con otras apps que permiten introducir textos a las imágenes. Eso sí, que no impidan la visión de la imagen, al fin y al cabo se trata de combinar.
Utiliza la opción de desenfoque. Esto te ayudará a destacar elementos y dar una mayor perspectiva a tus imágenes. Nunca obtendrás el mismo resultado que con una réflex pero el efecto similar a profundidad de campo puede cambiar por completo una imagen.
Usa los filtros con cabeza. Hay algunos que más que mejorar tus fotografías las sentencian de muerte. Y ni se te ocurra poner filtro sobre filtro, que más de uno ha guardado una foto ya editada con un filtro y posteriormente le ha puesto otro encima.
El sol está muy bien en la vida real, pero en Instagram por lo general empeora las fotos. Ya sabes, ¡evítalo!